Una jornada estructurada para el crecimiento integral
El horario de la vida del Seminario ayuda a todos los que vivimos ahí a organizarnos durante todo el día. El horario es una ayuda que se recibe para que la semilla de la vocación pueda crecer y dar fruto.
El horario incluye tiempos de silencio y de oración, tiempos de compartir la fe con los hermanos y tiempos de servicio, tiempos de maduración humana, espiritual e intelectual, tiempos de inserción progresiva en la vida pastoral de la diócesis.
En síntesis, hay tiempo para la oración, el estudio, la vida comunitaria, el deporte, la convivencia, el servicio pastoral; todo para prepararse a ser pastores confiables en la Iglesia.
Oración personal, comunitaria, celebración de la Eucaristía y Liturgia de las Horas.
Clases de preparatoria, estudio personal y formación intelectual.
Momentos de convivencia y fraternidad alrededor de la mesa.
Actividades deportivas y recreativas para el desarrollo físico.
Reuniones comunitarias, recreación y tiempo libre compartido.
Tiempo adecuado para el descanso y la reflexión personal.