Muchos jóvenes, incluso niños, han llegado a tener ese deseo de ser Sacerdote. Si tú también sientes este llamado en tu corazón, queremos acompañarte en este hermoso camino de discernimiento vocacional.
La vocación sacerdotal es un llamado especial que Dios hace a algunos hombres para que se consagren completamente a Él y al servicio de su pueblo. Es un don de Dios que requiere una respuesta libre y generosa.
El camino hacia el sacerdocio comienza en el Seminario Diocesano, donde los jóvenes reciben una formación integral que incluye estudios de preparatoria, formación espiritual, humana y pastoral. Después de completar esta etapa, continúan su formación en el Seminario Mayor.
Si sientes que Dios te está llamando, no dudes en contactarnos. Estamos aquí para acompañarte en tu proceso de discernimiento vocacional.
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Haber terminado la secundaria o estar en proceso de terminarla. Compromiso con los estudios y buen rendimiento académico.
Vida de oración, participación activa en la vida de la Iglesia, y deseo sincero de servir a Dios y a los demás.
Madurez humana, capacidad para vivir en comunidad, y buena salud física y mental.